martes, 19 de noviembre de 2013

Construir lo común, construir comunismo. Juan Pedro García del Campo


CONSTRUIR COMUNISMO (PARA VIVIR)


Qué puedo hacer yo, es la cuestión que nos paraliza.

¿Cómo puedo reapropiarme de mí vida? ¿Cómo podemos hacerlo todos? ¿Cómo burlar la facilidad con la que el consentimiento o el dejar-hacer nos convierten en agentes de su orden? ¿Cómo se levanta nada a sus espaldas? Y es una gran paradoja porque sabemos que la subjetividad (la subjetividad dominada, la que se articula como consentimiento) se construye desde la eficacia combina- da de una red de prácticas y discursos que se retroalimentan con la normalidad y que con ella se hacen cada vez más potentes; porque sabemos que una subjetividad que crece en la confrontación y en el enfrentamiento, que quiere cambiar el mundo, sólo puede surgir en (y de) un mundo en el que la confrontación ya ha surgido, en (y de) la presencia real de un bloque de enfrentamiento. La paradoja estriba aquí en que el espacio del conflicto parece haber sido borrado, en que el espectáculo del capital parece haber integrado en su dinámica todos los campos posibles de ruptura. ¿Cómo construir algo a sus espaldas cuando todo lo puede integrar? Tal podría ser la formulación del problema.

Sucede que plantear el problema así es darlo ya por resuelto: sólo las revoluciones individuales y microfísicas serían posibles, sólo las pequeñas —o grandes— desobediencias personales, los pequeños —o grandes— sabotajes, tendrían alguna virtualidad desestabilizadora, sólo las conspiraciones o las revueltas de papel. Sucede, también, que no es ésa la forma en que hay que plantear- lo. Primero, porque las grietas existen; segundo, porque no es cierto que el capital pueda integrarlo todo en su funcionamiento, que todo para él sea inocuo; además, porque si el mando ha articulado la sociedad para el dominio, lo ha hecho frente a los envites de un nosotros que, aunque reducido al silencio, no ha dejado de reproducirse. Tú y yo, nosotros, queremos cambiar el mundo. ¿Hacen falta más pruebas de nuestra existencia? La cuestión sigue siendo, entonces, si queremos cambiarlo realmente. La otra cuestión sigue siendo saber cómo podemos.

De esas dos, la primera es la cuestión más importante. A la otra no se podría responder más que insistiendo en ésta. Si queremos cambiar el mundo, tenemos que poder hacerlo o, al menos, desarrollar una actividad que permita que otros lo hagan; si queremos cambiar el mundo, tenemos que quererlo sin temor al fracaso y aunque no haya esperanza de éxito; más aún, contra toda esperanza: porque ésa es nuestra apuesta vital contra el dominio y la muerte.

La cuestión, decíamos, es que sí, que queremos. La cuestión es, también, por eso mismo, que no estamos dispuestos a aceptar que sólo quepan las revoluciones de papel. Decíamos que la presencia del proletariado sociológico en todos los lugares de la articulación social hace que la subversión pueda aparecer en cualquier punto; que las condiciones técnicas de la producción hacen que, de hecho, esa nueva clase obrera gestione todos los resortes de la articulación social con su trabajo sometido; que el nuevo proletariado podría, más fácilmente que nunca, organizar el mundo de otro modo, al margen del dominio; que la multitud de los explotados podría coordinar la actividad para una cooperación liberadora que eliminase la posibilidad de la apropiación. Nuestro problema consiste, decíamos, en que parece no querer hacerlo. Nuestra principal actividad tiene que dirigirse a conseguir que quiera, tiene que articularse como una apuesta política contra el consentimiento.

Si es la «normalidad» de la relación capitalista la que impide la transformación del mundo, es esa normalidad la que es prioritario subvertir. Nuestra actividad tendrá que orientarse hacia el vivir de otro modo; a generar y hacer crecer dinámicas y espacios donde la disposición común y la común decisión sean posibles, y a desarrollar los elementos teóricos y simbólicos que hagan visible su normalidad como dominio y su bienestar como muerte, que se presenten como alternativa al consentimiento.

Nuestra vida misma, toda ella o lo que de ella nos sea posible, tendrá que orientarse hacia ese otro modo de vida: no vivir para el trabajo, no vivir para el consumo, no vivir para la individualidad, no vivir para la distinción, no vivir para el tiempo muerto, no entre- gar nada de nosotros para su beneficio. Vivir para gozar de su destrucción y para la construcción de un espacio común de decisión, de actuación y vida. Si queremos cambiar el mundo tenemos que ser capaces de construir relaciones nuevas: en la cooperación, en la comunicación, en la actividad que se libera de sus normas y de sus programaciones, aglutinando en la separación y el enfrentamiento todas las voluntades de cambio.

Hacen falta militantes. ¿Dónde están los que lloran? ¿Dónde los que se desesperan? ¿Dónde los teóricos? ¿Dónde los intelectuales? ¿Dónde están los escritores? ¿Dónde están los artistas? ¿Se perdieron acaso en un pliegue del espectáculo, en alguna cátedra olvida- da, en un museo, en un fotograma? ¿Dónde están los jóvenes, los ecologistas, los antinucleares, los antifascistas, los sindicalistas, los libertarios? ¿Dónde están los comunistas? Hacen falta militantes.

El proceso podrá ser tan corto o tan largo como la decisión que despleguemos, pero si coincidimos en el proyecto no nos faltará ocupación. Es un proyecto en el que hay sitio para todos y en el que son muchas las tareas: todas tan urgentes que no podrían establecerse más prioridades que las que atañen a lo que no está hecho. En nuestro proyecto alternativo, común y comunista, hay tarea para todos y caben distintos grados de compromiso. Lo que no cabe es contemplar el paisaje. Hacen falta militantes.

Tal vez no seamos capaces de desplegar la suficiente cooperación (la suficiente fuerza) para garantizar la continuidad del proyecto. Tal vez una nueva ofensiva del orden destruya las pequeñas o grandes plata- formas de libertad construidas. En todo caso, la experiencia será, como hasta ahora, un labora- torio del mundo que queremos; en sí misma, además, nuestra pequeña o gran parcela de comunismo. Seguirá quedando un mundo por construir.
Ya sabemos lo que es perder batallas: habría que empezar de nuevo...

¿Eternamente? Pues bien... ¡continuemos!





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viernes, 4 de octubre de 2013

PLANTÓN CNTE. ESTADO DE SALUD.



CARPA DE ATENCIÓN MÉDICA : : MONUMENTO A LA REVOLUCIÓN : : SEPTIEMBRE 2013

ESTADO DE SALUD

 


 El pasado sábado 28 de septiembre del 2013, un grupo de profesionales de la salud, convencidos de que la lucha que la CNTE lleva a cabo es justa y de todos los mexicanos y mexicanas, planeamos y realizamos recorridos por las diversas zonas de los campamentos instalados en el Monumento a la Revolución, con la intención de conversar con las maestras y maestros sobre el estado de salud física y psicológica que guardan los integrantes de sus campamentos.  

Esta iniciativa surge a partir del trabajo realizado por compañeros médicos y enfermeras en la carpa de Servicio Médico de la Sección XXII de Oaxaca, ubicada junto a la Secretaria de Asuntos Jurídicos, a un costado del edificio del ISSSTE; en ésta se proporciona consulta médica, medicamentos, aplicaciones de sueros y/o inyecciones, y curaciones. Ahora, un grupo de psicólogos se organizan para brindar también apoyo emocional.

Esta  actividad primeramente fue planeada para realizarse con los maestros de la Sección 22, sin embargo, en  la semana posterior a dicha planeación, se incorporaron contingentes de Veracruz, Chiapas y arribaron más maestros de Oaxaca. Por lo que en el desarrollo de la actividad se dio la información de manera indiscriminada, es decir no se hizo distinción por el lugar de procedencia.   


La actividad consistió en que, a partir de un mapa del área del monumento dividido en zonas, equipos de dos personas acudimos a los campamentos para conversar con algunos de los maestros y maestras, hacerles diversas preguntas sobre los casos de enfermedad entre los integrantes de sus campamentos y registrar en hojas la información compartida. Posteriormente, se llevo a cabo un concentrado de datos para obtener un panorama general sobre la situación sanitaria, poniendo especial atención en las enfermedades crónicas, tales como diabetes, hipertensión, del corazón, respiratorias, gripe, tos y otras; además, de identificar tanto a  maestras embarazadas para dar seguimiento, como a niños para implementar actividades lúdicas; igualmente, se observaron las condiciones en que se encuentran los espacios físicos para hallar algún factor de riesgo.
  
En cada campamento visitado, se entregó y pegó, en un lugar visible, un volante con información general sobre los servicios de la carpa médica, con la intención de buscar una mejor coordinación y atención. La información que integra el volante es la siguiente:

-        Si cuentas con medicamentos cuya función no conozcas, tráelos a esta carpa, donde se te dirá cómo usarlos. 
-        Si padeces alguna enfermedad crónica como diabetes, hipertensión, enfermedades del corazón o respiratorias, acude con los médicos para dar seguimiento a tu padecimiento.
-        Si estas embarazada ven a la carpa para también dar seguimiento a tu salud, o si conoces a alguien que lo esté, acompáñala.
-        Si en tu campamento cuentan con bancos, mesas, tablas u otro mobiliario que no utilices, tráelos a la carpa, pues pueden ser usados para dar consulta y para los compañeros que esperan ser atendidos.
-        Cabe el recordatorio de las mínimas medidas de higiene que debemos tener, tales como el lavado de manos antes de comer y después de ir al baño, lavar y cocer bien los alimentos, poner un poco de cloro en el lavado de trastes, no dejar restos de comida tirados, no concentrar basura en los campamentos y depositarla en un solo lugar, evitar cualquier encharcamiento cerca de los campamentos, además de sacudir las cobijas y limpiar periódicamente el interior de las tiendas de campaña. Pregunta en tu Coordinación sobre las acciones de limpieza en los baños públicos que todos usamos, ubicados a un costado del Monumento.
-        Cualquier observación, comentario, sugerencia o apoyo para brindar mejor el servicio médico es bienvenido, así que por favor, déjalo por escrito para que todos y todas lo podamos conocer, pues recuerda que nos vamos turnando y a veces no es posible hacer enlace entre quienes hacemos guardia en la carpa.

La realización de la actividad presento algunas limitaciones, tales como el reducido número de personas que realizamos el levantamiento de datos, la densidad de campamentos en algunas zonas, la ausencia de maestros y maestras al estar realizando sus actividades propias, el hermetismo con el que en algunos compartieron su situación y baja receptividad a la información proporcionada, así como por la movilidad permanente de las personas que habitan los campamentos, la cual es parte de la naturaleza misma del plantón.

Por otro lado, las jornadas fueron posibles gracias a la amplia disposición y confianza de los maestros de la Carpa de Servicios Médicos de la Sección XXII de Oaxaca, el respeto, compromiso y sensibilidad de quienes planearon y acudieron a los campamentos para recabar los datos y, en primer lugar, la grata disposición de  la mayoría de las maestras y maestros para recibir y compartir información.           


II.
Más que un conteo o barrido de la zona, la pretensión fue obtener un muestreo, ya que originalmente la zona de campamentos del Monumento a la Revolución estaba dividido en 20 zonas pero, ante la conformación de solo 10 equipos, se fusionaron zonas para hacer la exploración en una población estimada de once mil personas. 

La información general obtenida es la siguiente:

1. Enfermedades.
Se obtuvo registro de 248 maestros y maestras con algún padecimiento, distribuidos de la siguiente manera:


Procedencia

Oaxaca
Chiapas
Veracruz

Diabetes
24
4
8

Hipertensión
25
4
5

Del corazón
---
1
---

Respiratoria
38
---
1

Gripe, tos
53
1
---

Otra
68
10
4

Total
208
22
18
248

En enfermedades Otras están incluidas gastritis, colitis, rinitis, cistitis, micosis en rostro, diarrea e infecciones de vías urinarias.

Algunos maestros explicaron que no reciben atención médica en el DF, pues cuando vuelven a su Estado acuden a la clínica que les corresponde, pero que cuando regresan al plantón no pueden surtir sus recetas por lo que, al carecer del dinero suficiente, no pueden comprar su medicamento en DF.

En varios campamentos se nos pregunto sobre la veracidad de dos fallecimientos de maestras por dengue. Se les explicó que el mosquito transmisor no puede vivir en las condiciones ambientales de la Ciudad de México. 

Las necesidades particulares que mencionaron las y los maestros consultados fueron:
-        Insulina para pacientes diabéticos.
-        Botiquines. No especificaron qué medicamentos. 
-        Medicamento para alergias.
-        Desparasitantes.
-        Analgésicos para mujeres en periodo menstrual.
-        Hidratación deficiente en vista de las condiciones de los sanitarios.

También expresaron que han carecido de información acerca de la existencia y funcionamiento de la carpa de Servicio Médico. Que en ocasiones la atención médica no es tan sensible y que han faltado medicamentos.

En un campamento manifestaron la duda sobre el acuerdo de asamblea de que el recurso económico obtenido de la actividad de las casetas se asignara a la brigada de salud, ya que cuando han acudido a la carpa no hay medicamento y eso genera dudas sobre el recurso; además preguntaron si esta actividad tenía alguna relación con ello, a lo que aclaramos que esta acción del sondeo sobre el estado de salud en el plantón es voluntaria y solidaria.

Es una realidad que aún con los esfuerzos, de los voluntarios profesionistas de la salud para dar atención médica, estos se ven limitados cuando al otorgar una receta médica no se puede proporcionar el medicamento o éste se da incompleto. Lo anterior, sumado al desgaste económico de los maestros, da como resultado una atención incompleta y un pronóstico no siempre favorable a las patologías que se presentan.

No pocos maestros y maestras reconocen la existencia de cansancio generalizado en el ambiente de los campamentos, apareciendo casos de estrés y ansiedad, los cuales en ocasiones van acompañados de desmayos, mareos y vómitos. Por lo que consideran positiva la creación de talleres psicológicos o espacios de reflexión colectiva, además de atención individual.  

Sobre los espacios y factores de riesgo, se identifico que:
-        El uso de carbón cerca de plásticos o lonas es un riesgo para la aparición eventual de un incendio de fácil propagación.
-        Es reiterativo que los sanitarios están en pésimas condiciones, lo que ha generado la proliferación de infecciones de vías urinarias. En algunos campamentos se habla de la necesidad de mayor organización en los baños ecológicos y en los recolectores de basura.
-        Algunas de las primeras zonas del monumento donde se instaló el plantón tienen condiciones deficientes de higiene.

2. Embarazadas
Sólo se detectó una maestra de Oaxaca, aunque no se encuentra segura y no ha acudido a la atención médica para confirmarlo. En algunos campamentos manifestaron que un criterio para participar en el plantón es no estar embarazada, por los cuidados especiales que se requieren. 

Durante la realización de la actividad, llegó a la carpa de servicio médico una maestra con 6 meses de embarazo.

3. Niños
Sólo se pudo comprobar la presencia de 5 niños de Oaxaca y un bebé de Veracruz, aunque en varios  campamentos refieren que hay algunos niños. Las principales enfermedades en infantes son gripe, diarrea y la necesidad de desparasitarse.  


III.
De acuerdo a los anteriores hallazgos, el grupo de profesionales de la salud considera pertinente que:

1.       Se haga la lista específica de medicamentos necesarios para responder a las enfermedades más frecuentes y difundir la convocatoria de apoyo solidario. Así mismo, solicitar aportaciones, por Sección, de recursos para la compra del medicamento más indispensable.
2.       Se busque la coordinación con los responsables de los sanitarios para una mejor y constante limpieza.
3.       Ofrecer información oportuna sobre situaciones específicas para evitar rumores generalizados.
4.       Implementar más brigadas informativas preventivas.
5.       Se establezcan talleres o espacios de reflexión colectiva para contrarrestar el estrés y ansiedad de las y los maestros en los campamentos.
6.       Coordinar con los psicólogos la implementación de talleres lúdicos con los niños y niñas que permanecen en los campamentos. 
7.       Para posteriores movilizaciones, se realicen este tipo de muestreos sobre el estado de salud de las personas que permanecen en el plantón para actuar en consecuencia.
8.       Por grupo de maestros, se formen comisiones de seguridad e higiene, lo cuales se encarguen de detectar factores de riesgo de enfermedades o accidentes, y tengan la información necesaria para orientar a sus compañeros en caso de presentar algún problema de salud.



Atte. Profesionales de la salud solidarios con la CNTE.





 

¡Abajo la Reforma Educativa!             ¡Viva la lucha de las maestras y maestros de la CNTE!



domingo, 15 de septiembre de 2013

Acuerdos del 2º encuentro magisterial popular

1) Marcha el 15 de septiembre, 5pm, de la estela de luz al monumento a la revolución. Grito independiente popular.
2) Recuperación del zócalo, miércoles 18 de septiembre, con marcha del monumento a la revolución al zócalo a las 10 am.
3) Paro cívico nacional 19 y 20 de septiembre. Con acciones en todos los Estados.
4) Emisión de desplegado.
5) Próximo encuentro, sábado 21 de septiembre

Reporte de Colectivo Demoliendo el Panóptico



martes, 18 de junio de 2013

Charla con Gonzalo Martré

:: Taller de Construcción del Socialismo, invita a charla con Gonzalo Martré, periodista y argumentista de Fantomas. Sábado 22 de julio del 2013, a las 11hrs, en el Juglar. Manuel M. Ponce No. 233 Colonia Guadalupe Inn México, DF. Álvaro Obregón CP. 01020 ::



Excelsa y obscena; reflexiva y epidérmica; compleja y mordaz; de frenética psicodelia, en ocasiones, la obra de Gonzalo Martré (1928), no obstante ser una de las más significativas de la literatura mexicana, es también una de las menos difundidas. Es, en lo que se refiere a su divulgación, lo que suele denominarse la obra de un autor de “culto”, de un heterodoxo. Y lo es por muy diversas razones: durante años (las décadas de los sesenta y setenta del siglo pasado) Martré fue el argumentista principal de una de las historietas más exitosas en México, Fantomas. La amenaza elegante, la cual dosificaba, como ninguna otra lo ha hecho, una afortunada mezcla de ficción científica y elementos culteranos; de cultura de masas y literatura a secas, pero en este tipo de literatura “gráfica” suele pasar inadvertido el nombre del argumentista (al menos en México). También lo es porque se trata de uno de los escritores más ácidos y satíricos de la escena nacional, sobre el que se ejerce una censura hipócrita, difícil de desentrañar, y finalmente, quizás como consecuencia de lo anterior, se trata de un escritor cuya falta de difusión es consecuencia de que su obra está editada (mal editada, en ocasiones), por lo general en editoriales marginales, con bajos y mal distribuidos tirajes, a pesar de ser un escritor enormemente atractivo, en términos de estilo y de temas, para un público muy heterogéneo.


Y es que, no obstante su extraordinaria calidad narrativa, con la que muy pocos podrían competir, Martré es un escritor sumamente incómodo para la literatura canónica nativa. Su vena satírica, rasgo esencial de su obra, aparte de penetrar con bisturí los rasgos más notorios y endebles de la vida y el carácter nacionales, suele enderezar sus obuses críticos en contra de no pocos de los más reconocidos artistas plásticos, escritores y críticos de México, de las más diversas escuelas, y aun de los funcionarios encargados de la difusión de la cultura nacional, lo cual puede explicar, al menos en parte, la acotada difusión de su obra. En sus textos, connotados funcionarios públicos como Consuelo Sáizar, críticos literarios tan disímiles y conspicuos como Christopher Domínguez Michael, Adolfo Castañón o Evodio Escalante, autores respetados —y canonizados— en las dos orillas del Atlántico, del talante de Carlos Fuentes o Fernando del Paso, son blanco de su incurable y magnífica sátira. Una sátira, por lo demás, espléndidamente divertida. De cualquier modo, la respuesta del medio intelectual ha sido, por lo general, el gélido ninguneo.


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